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jueves, 19 de abril de 2012

Pequeños museos gastronómicos en Navarra



Pequeños museos, pero muy sabrosos, en Navarra.

Navarra cuenta, entre sus múltiples atractivos turísticos, con una original oferta de pequeños museos gastronómicos que recogen objetos, instrumentos y tradiciones relacionadas con productos tan representativos de esta tierra como la miel, las trufas, el vino, el aceite o el queso, unos espacios de relax, entretenimiento y conocimiento a los que merece la pena dedicar una visita. Son pequeñas joyas de la gastronomía que abren sus puertas a los visitantes en enclaves geográficos y culinarios privilegiados.

Museo del Queso y la Trashumancia: el sabor de un valle

¿A qué sabe un valle? Pocos lugares pueden presumir de un alimento que recoja su fuerza e intensidad, como es el caso del
Valle de Roncal, cuna del sabroso queso que lleva su nombre. Amparado por la Denominación de Origen Navarra, su calidad es reconocida a nivel nacional e internacional.

En Uztárroz, en las dependencias de una de las queserías del valle, Kabila Enea, se encuentra el Museo del Queso y la Trashumancia. Guarda utensilios, fotografías y vestimentas de este antiguo oficio y muestra a su vez las técnicas más actuales que se utilizan para la elaboración del sabroso queso de Roncal. La entrada es gratuita y se puede completar la visita con la compra de queso u otros productos gastronómicos artesanos.

Museo de la Trufa: oro negro

Hay alimentos que alcanzan la cualidad de manjares. Es el caso de la Trufa, auténtico oro negro, muy valorado en la alta cocina y un recurso natural de la Sierra de Lóquiz y la Valdorba. Pero este regalo de los bosques no siempre ha tenido la misma consideración: griegos y egipcios le conferían poderes afrodisíacos, en la edad media se asoció a la brujería por su color negro…

Para acceder a todos los misterios sobre este fruto, nada mejor que el Museo de la Trufa, en Metauten. Acondicionado para todas las edades, es el primer museo nacional dedicado al más preciado de los hongos. Además, una vez al año, el 18 de diciembre, se celebra la Feria de la trufa en la Valdorba, con degustaciones de pinchos y menús trufados, demostración de recogida de trufa con jabalina, homenajes y animación musical, entre otras actividades.

Casa-museo de Apicultura Ezkurdi: el oficio hecho arte

Enclavado en una preciosa vivienda familiar que sigue la arquitectura popular típica de la zona, la Casa-museo de Apicultura Ezkurdi reúne todos los conocimientos sobre el apasionante mundo de las abejas y el arte de la apicultura. Se puede visitar el laboratorio apícola, donde se muestra la elaboración de la miel en la colmena, así como la forma en que se extrae y decanta y la visita se completa con una interesante exposición sobre la historia de este mundo tan desconocido a través de los tiempos.

En su tienda se pueden adquirir mieles artesanas crudas de distintas floraciones de Navarra, mermelada de miel, chocolates, jabones, cremas, velas y otros productos de la colmena como propóleos, polen, cera o jalea real.

El centro de exposición de la viña y el vino

Un museo que se hace eco de la importancia que el mundo vitivinícola ha tenido y tiene en Navarra. Ubicado en una antigua sede real, junto al Palacio Real de Olite, el centro de exposición de la viña y el vino en Navarra es un innovador espacio de exposiciones que recoge diferentes aspectos del vino: su evolución histórica en Navarra, mitos y rituales, la viña y los utensilios utilizados por los viticultores o los procesos de elaboración.

En cada planta se proyectan videos sobre los diferentes aspectos del vino, que envuelven con los vibrantes sonidos de la txalaparta. La visita finaliza con la sala ‘el vino y los sentidos’, situada en el sótano, donde estuvo la bodega del palacio. Gracias a cajas de olores y caramelos, puede descubrirse la teoría práctica para la realización de las catas.

Museo del aceite: por la gracia de los dioses

Según la mitología, Atenea, diosa de la sabiduría, hizo brotar de una lanza el olivo, árbol sagrado, y a continuación sentenció: "... no sólo sus frutos serán buenos para comer, sino que de ellos se obtendrá un líquido extraordinario, el cual servirá para alimento de los hombres y para alivio de sus heridas".

Famosa por su Día de la Tostada, la localidad de Arróniz acoge el Museo del aceite, en el que se recupera la maquinaria original de un primitivo trujal y se exponen las diferentes fases en la elaboración del aceite de oliva. En el trujal Mendia de Arróniz se cuida especialmente este punto pues la calidad de su aceite está avalada mediante Denominación de Origen.

Date el gusto! Desde casa rural Basaula te animamos a que visites estos museos y conozcas estas maravillas gastronomicas que tenemos en Navarra.

jueves, 8 de marzo de 2012

Denominación de Origen Idiazabal









"Un objetivo de la Denominación Idiazabal fue evitar la venta de queso de Castilla ahumado como si fuera de aquí"

La Denominación de Origen (DO) Queso Idiazabal celebró ayer su 25º aniversario en el Salón Gourmets de Madrid. Pérez Calleja fue el impulsor de esta agrupación nacida en 1987 y que presidió doce años. Este economista remarca que su creación supuso la modernización del queso vasco

¿Cómo fueron los orígenes de la Denominación de Origen Queso Idiazabal?

Coincidió una generación de gente relativamente joven y con ideas nuevas que quería hacer queso. Hicimos algún cursillo de elaboración quesera con Enric Canut -reputado experto en quesos-, que había hecho un estudio para el Gobierno Vasco y sugería la creación de cuatro denominaciones de origen. Entonces, el Gobierno Vasco me encargó que hiciera un informe y yo recomendé que se crease solo una denominación y que se llamara Idiazabal. Uno de los objetivos fue evitar que mucho queso elaborado en Castilla se trajera aquí, se ahumara y se vendiera aquí como Idiazabal, lo que nos planteaba una especie de competencia desleal.

¿Por qué una sola DO?

Por el propio funcionamiento. Los navarros pensaron en crear la denominación Urbasa, pero, en ese caso, ellos no podían utilizar leche del País Vasco y a la inversa. Esto hubiese supuesto un problema muy serio porque la leche se mueve de un sitio para otro. La otra razón es que, dado los pequeños volúmenes de leche existentes, no hubiera sido rentable ni viable haber hecho más de una denominación.

¿Cómo afrontaron el proyecto?

Fue relativamente sencillo, sobre todo al principio. Pero tropezamos con un conflicto entre el Gobierno Vasco y el de Madrid por el hecho de que yo había recomendado que, como la DO Idiazabal iba a ser muy pequeña porque el volumen de negocio iba a resultar relativamente reducido, incluyéramos también a Navarra. Eso planteaba un conflicto de competencias porque, en caso de conflicto entre las dos comunidades, la última palabra la tiene la Administración central, cosa que no gustó al Gobierno Vasco. Pero esta última cedió y nunca ha habido ningún problema.

¿Cuáles fueron los primeros pasos?

Se hizo una labor apoyada en las ayudas de los dos gobiernos con la base de realizar una ficha de catas y mejorar los procesos de elaboración. En este sentido, el Gobierno Vasco aportó dinero para hacer queserías nuevas y para poner cámaras de frío, entre otras cosas. Se fue desarrollando poco a poco, siempre con el problema de que los volúmenes de leche son reducidos. Un hecho agravado por una decisión que se tomó después, en el sentido de que solo se utilizara leche de oveja latxa.

Probablemente, encontraron las reticencias de algunos baserritarras a formar parte de la DO...

Los pastores más tradicionales y auténticos miraron el asunto con enorme suspicacia, y muchos de ellos no entraron, bien porque tardaron o bien porque no les interesaba. Al fin y al cabo, lo que trata la DO es de secuestrar un mercado. Muchos pastores tradicionales, como los de la zona de Arantzazu, no tenían un problema de venta, por lo que tampoco tenían necesidad de estar dentro de una denominación. Tampoco les gustó nada el uso de la etiqueta porque la consideraban como un elemento ajeno a la tradición.

¿Tomaron como referente otras denominaciones de origen?

Nos guiamos por la experiencia de Ossau Iraty -DO creada en 1980 para quesos elaborados en Iparralde y Béarn-, donde se hacía un queso moderno, con cubas de acero inoxidable, usando cuajo natural y mezclándolo con agua y sal. Además, se introdujo la lira -recoge la cuajada-, eliminando un instrumento ancestral que se hace con la planta malatxa. También se pasó a controlar la acidez de la leche, el nivel de la salmuera y, sobre todo, empezamos a utilizar cámaras de frío, que mantienen el queso a menos de 15 grados con una humedad del 90%. Los pastores tradicionales no tenían estos medios y era un espectáculo tristísimo ver cómo quesos que habían pesado 2 kilos en la elaboración se reducían a 1,200 kilos. Exudaban toda la grasa y se volvían duros.

¿Fue complicado convencer a los pastores para que se uniesen a la DO?

No fue demasiado complicado porque los pastores más progresistas, avanzados y jóvenes, aunque también había veteranos, creamos una asociación donde se empezaron a dar cursillos de elaboración. En paralelo, se inició un proceso de selección genética de las ovejas y de mejora de la producción mediante el control de la producción lechera. Además, se alargaron los ciclos de lactación y se aumentó la producción de leche. Por consiguiente, todos los que quisieron entrar lo hicieron sin ningún problema, porque al modernizar sus estructuras vieron que en el queso había una alternativa económicamente viable.

Desde casa rural Basaula os animamos a probar este queso, una denominacion de origen que elaboran y venden los pastores de Tierra Estella.

Fuente: http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2012/03/08/sociedad/euskadi/un-objetivo-de-la-denominacion-idiazabal-fue-evitar-la-venta-de-queso-de-castilla-ahumado-como-si-fuera-de-aqui